Es recomendable llevar el contrato de trabajo, boletas de pago, liquidaciones, cartas de despido, comunicaciones con el empleador y cualquier otro documento relacionado con el conflicto laboral.
También pueden resultar útiles correos electrónicos, mensajes, fotografías, reportes médicos, actas de inspección u otros medios de prueba que permitan comprender mejor la situación.
Si no cuentas con toda la documentación, el abogado podrá indicarte qué información será necesaria obtener antes de iniciar el procedimiento correspondiente.