Aunque existen actuaciones que una persona puede realizar directamente, contar con un abogado especializado brinda mayor seguridad jurídica y permite ejercer adecuadamente el derecho de defensa.
El abogado conoce los plazos procesales, los recursos disponibles y las formalidades que deben cumplirse durante cada etapa del procedimiento.
Su participación resulta especialmente importante cuando existen investigaciones fiscales, audiencias judiciales o actuaciones que puedan afectar los derechos del investigado o de la víctima.